Tormenta de verano: poema laboral

Vuelve el calor y también las Tormentas de verano, esa sección fugaz e inesperada de Cabezas de Tormenta. Esta vez, el chaparrón son versos escritos desde la oficina; palabras que calan.

Voy a escribir durante toda la jornada. Daré un valor de uso a cada resquicio arrebatado. Engarzaré frases y a las seis podré pensar que todas estas horas habrán tenido algún sentido. Os lo regalaré. No temáis, es solo un juego. Hay muchos tipos de juego y, si lo son, no debería haber heridos.

Salté, saltamos, y todavía no hemos aterrizado. Así que, por mal que vaya, hasta ahora todo va bien.