#56 – Año 30 de la era Orwel

2014_56_cabezas-de-tormenta-1984+30=2014. Entramos de lleno en el nuevo año y desde Cabezas de Tormenta queremos dedicarle la hora que durará la 56º edición de nuestro programa a esa necesaria revisión del año que se va; hablaremos del anuncio de una futurible Ley de Huelga, de la mano de nuestro abogado de confianza abordaremos la denominada Ley Mordaza, ya en proceso de aprobación, y leeremos unas líneas en relación a la Ley del Aborto escritas por el neurocirujano infantil Javier Esparza. Y como siempre, pasión y buena música.

Para este nuevo año, deseamos mucho amor para vuestra gente, radioyentes, y todo el odio del mundo para los enemigos… vosotros sabréis ponerles nombre y apellidos.

¡Salud y fuerza!

Bienvenidas, bienvenidos.

Relajad vuestros músculos, desperezad los oídos. Ajustad el volumen de cascos o altavoces. Poneos cómodas. El 2013 ya se ha ido. Un mal año para las personas que gustan de la libertad. El 2014 ya está aquí. El año 30 de la Era Orwell. 1984 + 30. El tiempo pasa veloz.

Radio Cabezas de Tormenta emite desde las entrañas de Madrid. Nos declaramos vivos en mitad de descampados, líneas de metro, carreteras de circunvalación y centros comerciales. Tomamos partido. Pensamos y hablamos. Lanzamos botellas llenas de mensajes por toda la ciudad. Siempre venimos a decir lo mismo, ya sea desde uno u otro lugar: no os resignéis, vivir luchando siempre será la mejor manera que existe de vivir.

El sistema aprieta, inventa nuevas vueltas de tuerca cuando ya nos habíamos acomodado a unas determinadas de reglas del juego. Poco a poco el tablero se desmonta, los trazos del mapa que conocíamos se van desdibujando a toda velocidad. Año 30 de la Era Owell. La policía y la patria no podrán ser cuestionadas. Las ostias serán más duras y más a la cabeza. Las multas, salvajes. La persecución de la disidencia, prioridad nacional. La nación… las verdades eternas y ajadas: la santa democracia, la prensa, la comida artificial, la ropa de moda confeccionada con sangre de niño bangladeshí, las elecciones, la avaricia del emprendedor, la selección de fútbol, la hipoteca, la envidia de cuerpos que no son propios, la ignorancia, el despecho, los árboles talados y los niños pegados a pantallas. España. Una, grande, libre. España. Un estado de la conciencia como lo es cualquier otra patria. Patria, patraña, España… ¿Qué carajo es España? Quisiéramos decirle algunas cosas a España, pero no sabemos cuál es su residencia, no tiene teléfono móvil, ni Facebook, Twiter o correo electrónico.

La España del siglo XXI, ¿no os da miedo? Es-pa-ña. ¡España! Lo que no existe siempre suele ser una buena coartada para que la historia se repita. Al menos para que lo haga como tragedia… Por las patrias se mata. Siempre ha sido así. O se mutila. Se colocan cuchillas en las fronteras. Cuanto más afiladas mejor, que cercenen la carne de los otros como si fuera una fruta madura. Que corra la sangre a mayor gloria de la tierra y de sus prejuicios. La tierra, que ya no es tierra sino cemento amontonado. Con sus casas vacías. 400.000 pisos vacíos solo en Madrid, un excedente de 128.000 casas de nueva construcción. Un desierto donde ni siquiera podrás encontrar un espejismo con el que echarte a soñar. Aquí solo se puede llorar. En silencio y sin molestar a los turistas, por favor. Pase por caja, pase, no atasque la cola… pase, pase… ¡Pase! Tenga preparado el efectivo o la tarjeta bancaria, puede elegir. Libertad. Una sociedad llena de valores. Valor de cambio. Valor del mercado. ¿Cuánto vales?, ¿qué ofreces? “Valores éticos”, el último engendro del Ministerio de la Verdad, del Ministerio de Educación… adiestramiento: Cuarto curso de ESO, a los alumnos se les enseñará a estimar la importancia de la misión de las fuerzas armadas, a reflexionar sobre el acatamiento de las leyes, de las sentencias de los tribunales de justicia y el pago de los impuestos.

No hay patria sin policía. No hay policía sin dominación. Ellos tienen siempre trabajo cuando el trabajo falta. Es más: tienen tanto más trabajo cuanto más trabajo falta. Ellos caminan por la acera de enfrente. No nos los cruzamos salvo cuando van a por nosotros. Entonces los mundos colisionan. Hasta pueden llamar a la puerta de tu casa. Están buscando enemigos, están fabricando enemigos. Tienen listas… todas las patrias tienen sus listas. Recurren a ellas cuando el viento cambia de lado, a veces solo para hacer inventarios, a veces para llenar el mar de cadáveres atados de pies y manos. Sin duda, la perversidad más perversa es la instrumental, la que se alquila a otra perversidad aún mayor. La de quienes dominan nuestras vidas. Por un salario, por una tranquilidad, por un sentirse agusto con la capucha puesta y un arma acariciando la piel. No vamos a ser nosotros los que desvelemos las razones de quienes aman a la muerte y sus formas de vida.

El 2013 se pasó. Fueron los cimientos. En el 2014 las diferencias entre clases seguirán agudizándose. Gran parte de la población seguirá esperando. Pero esperar no es vivir. Los huesos de los muertos esperan su lenta descomposición bajo el abrazo de la tierra. Las células celebran cada día el éxtasis de la vida. Nadie nos va a mostrar ninguna salida. El cielo, con sus nubes oscuras, está demasiado cerca de las cabezas. Suenan los helicópteros, vuelan bajo. Cruzan las nubes. Pero también lo hacen bandadas de pájaros trazando con pulso firme una “V” que avanza decidida frente a nuestros ojos.

Buscamos, no paramos de buscar…

Dice el escritor egipcio Albert Cossery que la inteligencia es comprender el mundo donde se vive. Solo eso, y nada más que eso. No es sencillo. Y lo que sin duda es aún más complicado es tomar una decisión una vez que se ha comprendido. ¿Qué hacer? En todo, caso, queridos y queridas radioyentes, algo está claro: no se puede quedar uno siempre mirando…