#44 – Verano mix

verano cabezas de tormentaHa llegado el Verano, y con él el consabido calor y esas vacaciones marcadas tanto por el calendario escolar como por el laboral.

En estas fechas todo parece estar sometido a un impasse, a un paréntesis circunstancial. Pero la verdad es que el mundo no para; podemos gozar de unos merecidos días de descanso, y el pulso de esta ciudad sin corazón puede atenuarse… pero este orden social no se va de vacaciones.

Esta edición de Cabezas de Tormenta es el medio que elegimos para animaros a que vuestros proyectos salgan adelante; leyendo, reflexionando, planificando, encontrándonos… En este programa nº 44 os damos algunas ideas para el mes y medio que nos espera; unas buenas dosis de lectura, cine y recetas.

Reseñaremos la novedad de Editorial Klinamen, Abajo los restaurantes. Una crítica obrera del sector de la hostelería: un cómic que radiografía ese séctor, aportando ideas para las luchas que se dan en su seno. También os invitamos a leer obras de dos personajes que destacan por su irresistible singularidad. El primero es Lawrence de Arabia y su obra Guerrilla, un pequeño opúsculo sobre la guerra de liberación (que estalló en 1916) llevada a cabo por los árabes contra los turcos otomanos. Su interés no solo es histórico, sino, que tal y como se aborda en el texto de Wu Ming que sigue al escrito de Lawrence, de sus palabras se pueden sacar valiosas lecciones que son aplicables a los movimientos sociales (la consideración táctica y estratégica, el nomadismo, el ataque difuso, etc.). El segundo es Henry David Thoreau, filósofo natural (según su propia definición), que escribió una prolífica obra antes de que estallase la Guerra Civil norteamericana. Hace poco se cumplió en 150 aniversario de su muerte y se ha producido un pequeño boom editorial, con nuevas traducciones al castellano de sus escritos más significativos y la publicación e obras inéditas en nuestro idioma. Os recomendamos especialmente: Walden, Cartas a un buscador de sí mismo (ambas en la edición de Errata Naturae) y la Apología del Capitán John Brown. Para terminar con las lecturas, un libro indispensable para conocer un poco más nuestro cerebro, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks.

En cuanto a cine recomendaremos American Graffiti, un clásico de las películas veraniegas para disfrutar a ritmo de Rock & Roll emitido por radiofrecuencia y también el documental Tierra de Nadie dirigido por Salomé Lamas (no confundir con la extraordinaria película En tierra de Nadie) del que os intentaremos explicar el por qué, aun sin haber podido verlo todavía, querramos verlo en cuanto lo localicemos.

Terminaremos una vez más con las recetas del Comidista Anarquista que nos deleitará con platos acordes con estas fechas:

Hoy os traemos dos recetas de nevera, de esas que ayudan a combatir el asfixiante calor de nuestra ciudad. La primera es una ensalada de algas wakame y pepino, y la segunda unos calabacines en vinagre. Os vamos a dejar con la receta de la primera, y la segunda podéis escucharla o sencillamente preguntar a alguien por la elaboración de unos boquerones en vinagre y sustituir los pececillos por láminas de calabacín (preferible siempre que sea de cierta calidad).

Se hidratan cuatro cucharadas soperas de algas wakame (mirad a ver si podéis permitiros no comprarlas en los establecimientos chinos, aunque salgan más caras siempre es preferible conocer su origen – sin ir más lejos, en Galicia se cultivan) durante cuarto de hora. Aunque sean un poco caras, su peso se multiplica al hidratarse, por lo que con una pequeña cantidad de algas tendremos para numerosísimas ensaladas. Por otro lado, conseguimos tres pepinos medianos de buena calidad, y si se logra la hazaña de dar con unos que no sean de invernadero, mejor. Hay que pelarlos, pero si tienen un origen de confianza, lo mejor es dejar aleatoriamente algunas trazas verticales de su áspera piel verde. Luego empleamos un pelador afilado para cortarlos en forma de láminas. Hay que pensar que al llegar al centro del pepino, y si está maduro de más o alberga demasiada agua, las últimas láminas serán complicadas de sacar y se puede optar por picar finamente. Introducimos el pepino cortado en una fuente de agua fría con sal gorda (una pizca generosa) y hielo durante su buena media hora. Mezclar ambos ingredientes escurridos. Añadir sésamo tostado (no es imprescindible), un pequeño chorro de salsa de soja y otro de vinagre de arroz.