#32 – Racismo institucional (y nuevas informaciones, reflexiones y experiencias sobre la destrucción de la sanidad pública)

En el programa nº 32 de Cabezas de Tormenta repasamos algunos aspectos que consideramos se nos quedaron cortos en el programa anterior sobre sanidad. Nos aventuraremos en un viaje hacia el futuro, es decir, Grecia y analizaremos la situación allí.

En la sección de noticias comentaremos algunas noticias laborales, como por ejemplo la existencia de un seminario para aprender a despedir más y mejor o algunas farsas en correos. También algunas noticias relacionadas con la situación de la sanidad, los sueldos, la productividad sanitaria o las consecuencias de la privatización del servicio de comidas.

Nos acompañará también una compañera del grupo de Migración de la Asamblea Popular de Lavapiés con la que recordaremos la pasada marcha hacia el CIE de Aluche y nos contará sus experiencias en luchas parecidas fuera del Estado español.

Para finalizar y como es habitual daremos algunas reseñas acordes con las diferentes temáticas, el documental Sobren Raons y la película Recursos Humanos además de los libros y textos A la vuelta de la esquina, Ebano, ¡Al furgón!Bandadas, sobre un pensamiento indocumentado y Emigrantes (y su edición en inglés).

Desde aquí mandamos un saludo a Radio Almaina, Radio Malva y con motivo del tema del que hablamos, mandamos también un caluroso abrazo a los compañeros de las Brigadas Vecinales.

“Dos pasajeros en un compartimiento de tren. Nada sabemos de sus antecedentes, de su procedencia ni de su destino. Se han instalado cómodamente, han acaparado mesitas, colgadores y portaequipajes, han esparcido periódicos, abrigos y bolsos en los asientos vacíos. Poco después se abre la puerta y aparecen dos nuevos pasajeros. Los dos primeros no les dan la bienvenida. Dan clara muestras de disgusto antes de decidirse a recoger sus cosas, a compartir el espacio del portaequipajes, y a recluirse en sus asientos. Aún sin conocerse en absoluto, los dos pasajeros iniciales demuestran una sorprendente solidaridad mutua. Actúan como grupo establecido frente a los recién llegados, que están invadiendo su territorio. A cualquier nuevo pasajero lo consideran un intruso. Su actitud es la de aborígenes que reivindican la totalidad del espacio disponible. Una concepción que escapa a toda explicación racional. Y que, sin embargo, está hondamente arraigada. Con todo, la sangre casi nunca llega al río. Ello se debe a que los pasajeros están sometidos a un sistema regulador que no depende de ellos. Refrenan su instinto territorial por la interposición del código institucional de las compañías ferroviarias y de ciertas normas implícitas, como la de la cortesía. De modo que se limitan a intercambiar miradas y murmurar entre dientes alguna fórmula de disculpa. Los recién llegados acaban siendo tolerados. Uno se acostumbra a ellos. Claro que siguen estigmatizados, pero cada vez en menor grado.”

(Fragmento de “La gran migración”, Hans Magnus Enzensberger.)