#23 – ¿Qué hace un anarquista en el desierto…?

… Montar un periódico.

Chiste ancestral del anarquismo ibérico que da cuenta de la vinculación que ha existido siempre entre el movimiento libertario y la creación de todo tipo de publicaciones impresas como medio para difundir sus ideas. Para hacernos una idea de la prolífica historia reciente de la edición libertaria, os invitamos a dar un paseo por el “Catálogo de la prensa libertaria en España entre 1976 y el 2005”, realizado por la Fundació d’Estudis Llibertaris i Anarcosindicalistes; en él se reseña la nada desdeñable cifra de 1.500 cabeceras en un periodo que no ha sido (ni está siendo) especialmente propicio para la acracia. En el programa número 23 de Cabezas de Tormenta entrevistamos a un par de compañeros de la publicación anarquista Todo por Hacer, charlamos con ellos sobre las motivaciones que se encuentran detrás del proyecto y otros asuntos (como son las dificultades que supone sacar todos los meses 2.000 ejemplares gratuitos, la diferencia entre las noticias que ofrecen ellos y las que se pueden encontrar en los medios de comunicación de masas, o las diferencias que existen entre el papel impreso y la inmediatez de la “comunicación” telemática).

Pero aparte de este tema central, comentaremos algunas noticias de actualidad, como la victoria de los estudiantes de Quebec, la increíble capacidad de CCOO para convertirse en empresarios implacables y aplicar la misma reforma laboral que dijeron combatir en su día, la detención de dos anarquistas en Oregon a manos del FBI y el triste desalojo del Centro Social Casa Blanca el pasado 19 de septiembre, a quienes dedicamos el programa y mandamos un enorme abrazo.

Finalizamos, como siempre, con algunas reseñas. En este programa le toca el turno a Puntos Negros y otros artículos, de José Nakens, y La banda de la tenaza, de Edward Abbey (e ilustraciones, no muchas por cierto, de Robert Crumb). Se cierra la sección con la lectura de un ilustrativo pasaje de Libertad, de Jonathan Franzen.

Pd: Primer programa tras la dimisión de Esperanza Aguirre, lideresa suprema, faro liberal de nuestra ciudad, amiga fiel de la patronal, superviviente de accidentes y atentados, y máxima representante del asco que sienten los amos por aquellos que no pertenecen a su casta. Ella se va, los suyos siguen mandando. Bajo una u otra bandera, tanto da. De despedida nos deja un regalo, quizás una de las máximas encarnaciones de la miseria capitalista: Eurovegas. Espe, de corazón, te deseamos todo lo peor.